¿Cuánto cuesta tu branding personal?

Por Carolina Bejar, consultora internacional de estrategias en imagen, especialista en empresas y ejecutivos de negocios. Cuenta con el máximo nivel de certificación en imagen, además de certificación en coaching.

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Pensar en invertir en nuestra imagen, se relaciona a que saldrá “un ojo de la cara”, pero en realidad ¿Nos hemos puesto a pensar las consecuencias de no invertir, el efecto que esto provoca en nuestra economía? ¿Qué pensarías si te digo que lo que te estás ahorrando en tu imagen, con el tiempo lo pagas con creces?

¿Cuántas veces necesitamos comprar ropa para el trabajo pero no sabemos si en verdad es la adecuada para proyectarnos de la mejor manera? ¿Qué colores son los óptimos y que emociones provocan?, ¿Qué tal de las texturas o líneas? En fin, tanta información que ni siquiera sabíamos que existía, y que sin duda es lo que provoca tantas dudas e incluso que tengamos prendas en el clóset que tan solo la hemos usado una sola vez y nunca más.

Por lo que saber de manera estratégica lo que realmente necesitamos y que trabaja a favor de nuestra imagen, ¡no es tirar el dinero, al contrario, es invertirlo!

Invertir no necesariamente significa hacerlo siempre en casas, coches y bienes. El mayor bien que poses eres tu mismo y por lo tanto invertir en tu persona, específicamente en tu imagen, es enormemente redituable.

Al hablar de nuestra imagen, erróneamente pensamos más en ello como un gasto, que en una inversión. Un gran momento para hacer esta inversión podría sería por ejemplo, aprovechar el aguinaldo.

Un estudio elaborado por el Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) de la Facultad de Economía (FE) de la UNAM revela que la mayor parte de los trabajadores destina el 42 % de su aguinaldo a cubrir deudas, 28 % para alimentos y regalos por temporada, y el 30 % restante al pago de servicios, ropa y calzado.

La Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), por su parte, refiere que 8 de cada 10 mexicanos gastan completamente su aguinaldo en fiestas, regalos y compras navideñas.
¿Y qué pasa cuando alguien no invierte en su imagen? Aun teniendo el conocimiento, la pasión y entrega, si tu imagen no es congruente y consistente a lo que quieres comunicar, te estás saboteando.

El gran beneficio de todo esto, es el poder proyectarte con mayor seguridad. Potenciar tus atributos y distinguirte entre los demás logrando dejar una huella en las personas para hacerte notar. Sin duda cuando una persona trabaja su imagen, se proyecta desde el momento en que nos ven, se conducen hacia nosotros y nos habla, eso se nota y se distingue.

Con frecuencia escucho la pregunta de: “¿Es cara una consultoría de imagen?” Y yo les contesto: “¿No es más caro el perder oportunidades de negocio por no proyectarte de la mejor manera?” La realidad es que nos vendemos todos los días, y si tu imagen en cuanto apariencia, comportamiento y comunicación no son efectivos, las personas no te creerán. Todas las negociaciones se basan en confianza entonces… ¿No es más caro a la larga no invertir en ti?

El ser asertivo reconociendo lo que requieres basándose en tus necesidades, hará que sólo compres lo que en verdad vas a utilizar. Toda esa ropa que acumulas y que solo haz usado una vez y nunca más te has puesto, eso sí es un gasto innecesario. Además, ahorrarás tiempo a la hora de vestirte, ya que de antemano sabes que todas las prendas te hacen lucir de maravilla.
Tu imagen es lo que te refleja, así que proyecta lo mejor de ti a través de ella.

Fuente: Merca20

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