“Gastos corrientes no deben ser declarados»

Sostiene Edgar Alarcón justificando no haber declarado compra de 44 autos.

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“Lo que se ganaba es un tema irrisorio que fácilmente se podía consumir en los gastos corrientes corrientes de la familia”

Fueron las palabras del contralor tras revelarse que invirtió más de 600 000 dólares en 44 autos, según Registros Públicos, de los cuales 39 fueron vendidos.

Tras confirmar las sospechas, el Congreso denunció al contralor Alarcón por las transacciones que realizó entre los años 2013 y 2015 para la compra de automóviles valorizados en un total de 182,550 dólares, a Juan Carlos Capcha Velásquez, quien según el Registro de Proveedores de Bienes y Servicios del OSCE, brindó los servicios de asesoría de marketing a la Contraloría por más de un millón de soles desde el 2010.

Según el diario El Comercio, por medio de Registros Públicos, se han registrado la compra de 44 vehículos por más de 600 000 dólares a su nombre.

Dichas compras iniciaron entre 1994 y 1997, donde adquirió un Nissan Sunny y un Volvo 244 GL en Arequipa, este último aún está a su nombre. Es en el año 2008 donde vuelve a comprar autos en Arequipa, adquiriendo un Jeep Grand Cherokee de 9 000 dólares, que sería vendido 7 años después por 1 700 dólares menos.   

Alarcón inicia la compra de automóviles en Lima en el año 2002. Es hasta el año 2016 que adquiere 41 vehículos, de los cuales 2 aún siguen a su nombre.

El Contralor justificó dichas compras asegurando que es un negocio familiar de importación de automóviles. Sin embargo, no todas las adquisiciones fueron lucrativas.

Según Registros Públicos, Alarcón invirtió 629 155 dólares en la compra de los 41 autos que realizó en Lima. De los 37 que vendió solo obtuvo 606 500 dólares, sin contar dos autos (Volvo s70/99 y Mercedes-Benz 280-CE-) ya que los montos de compra no se pueden visualizar en las fichas de Registro Públicos.

Entre los casos que llaman más la atención en estas operaciones, son la venta del Kia Sorento a 18 000 dólares cuando inicialmente Alarcón lo adquirió a 28 590 dólares y la venta del Audi Q7 a 8 000 dólares menos del precio inicial de 35 000 dólares.

Pese a ello, también se registraron ganancias. Una camioneta Volvo XC90 que adquirió en el 2009 a 13 500 dólares fue vendida ese mismo año a 33 000 dólares.  

Por otro lado, en el 2012, Alarcón vendió otro Volvo XC90 a He Long Huang Huang por 3 000 dólares menos de lo que costó. Actualmente, este vehículo se encuentra en embargo según Registros Públicos y el comprador es investigado por lavado de activos.

También se sabe que, los hijos de Edgar Alarcón participan de transacciones similares, pues su hijo Edgar es parte de la compraventa de 27 autos y su hijo Guillermo en la de 38 autos.

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