La pérdida de empleo, impacto directo del COVID-19

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Por: Luis Herrera Romero

El informe técnico publicado por el INEI el último sábado (15/8/2020); sobre el comportamiento de los indicadores de mercado laboral a nivel nacional durante el trimestre abril, mayo, junio 2020, describe de manera descarnada el impacto que la emergencia sanitaria del COVID 19, ha generado en el empleo a nivel nacional y sobre todo el reto de eficiencia que le toca a las políticas de reactivación económica propuestas a la fecha.

El informe publicado, comparado con el informe anterior, correspondiente al trimestre enero, febrero, marzo 2020, nos permite visualizar que mientras en el primer trimestre del año, teníamos una PEA de 17,374,8 millones de peruanos, la misma se redujo en 6,108,200 millones de compatriotas, que pasaron a engrosar las estadísticas de la NO PEA*, la cual se incrementa a 13,583,700 personas, lo que deja la ingrata primera conclusión que el 54.66% de la población en edad de trabajar a nivel nacional, no participa en ningún tipo de actividad remunerada al momento.

Además, los indicadores muestran que, tomando como base la PEA enero 2020, la tasa de desempleo se incrementó del 5.11% al 41%, lo que implica que 6,214,7 millones de personas cayeron en desempleo en solo tres meses; así como, 800,00 personas pasaron al subempleo; lo que nos permite señalar como segunda conclusión, que sólo el 7.51% de la PEA, ascendente a 1,866,700 personas tienen empleo adecuado a la fecha.

En un artículo anterior** señalamos que la disminución del 15% del PBI en el año, significaba que cerca de 8 millones de personas ingresarían a la situación de pobreza monetaria y 600 mil peruanos en pobreza extrema; escenario que viene siendo confirmado en los últimos días por distintas publicaciones***, que confirman el nivel de recesión de la economía; aquello nos habla de la importancia que tiene, la eficiencia en el enfoque e implementación de las medidas de reactivación que viene adoptando el gobierno nacional para recuperar el empleo, evitar el desplome de la clase media e impedir que la pobreza se haga endémica. Las proyecciones nos dicen que para recuperar las tasas de pobreza existentes al 31 de diciembre 2019, se requiere de dos a tres años de crecimiento del PBI a un ritmo del 8% anual; tasas menores de crecimiento significaría horizontes de recuperación de 5 a 10 años, lo que marcaría el futuro de una generación completa.

Para lograr dicha meta de eficiencia, consideramos que el enfoque de las medidas de reactivación propuestas desde el gobierno debe enfocarse en estos 10 últimos meses, conjuntamente al control sanitario de la pandemia, en la pequeña y mediana empresa, que conforman cerca del 90% de la base empresarial nacional; para ello, debe enfocarse la ejecución del presupuesto público de compras públicas correspondiente a bienes y servicios, hacia estos grupos empresariales, pudiéndose promover los programas de adjudicación a cluster empresariales regionales de mypes y pymes, debidamente mapeados; así como, acelerar la adjudicación de proyectos de infraestructura a empresas nacionales, libres de pasado de corrupción, vía procedimientos de contratación directa; por otro lado, brindar facilidades laborales y tributarias para promover sectores como la agro exportación, la construcción privada, metalmecánica, etc.

La crisis es una realidad, la acción debe ser concreta, basta de indecisiones e ineficiencias.

*(Comprende a todas las personas en edad de trabajar que no participan en la producción de bienes y servicios porque no necesitan, no pueden o no están interesadas en tener actividad remunerada. INEI)

** https://luisherrera.pe/2020/06/08/los-politicos-dirigen-la-economia-elijamos-bien/

*** https://elpais.com/economia/2020-08-21/la-economia-de-peru-cae-en-un-302-su-peor-registro-de-la-historia.html

 

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