LA ÚLTIMA OPORTUNIDAD

En relación a los partidos políticos encausados tras las declaraciones de Jorge Barata. Por el analista político Luis Herrera Romero.

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Como se esperaba, las últimas declaraciones de Jorge Barata en Brasil, ante los fiscales peruanos que investigan al expresidente Ollanta Humala y Fuerza Popular – cuya líder es Keiko Fujimori – han corroborado la versión respecto a que, Odebrecht aportó dinero proveniente de la caja Nº 02 dedicada al pago de sobornos encubiertos, a las campañas electores de los principales candidatos en las elecciones presidenciales de los años 2006 y 2011; declaraciones que si bien, no han detonado en una inmediata crisis política, si plantea un escenario de crisis permanente, donde la característica será la negación uniforme y cerrada  de los involucrados.

Esta negación será la esencia de la comunicación de estos partidos para defenderse. Sin embargo, según vaya develándose otras pruebas que ratifiquen los dichos de Barata, la estrategia de comunicación se debilitará y marcará el desmoronamiento de liderazgos que afectará al partido en su conjunto, sobre todo con miras a las próximas elecciones regionales, locales y generales del año 2021 o antes, según avance el pedido de vacancia del presidente Kuczynski.

En este escenario, el sostenimiento de la crisis, más que ayudar a los partidos cuestionados, los devalúa frente a la población, lo que abre posibilidades importantes para la aparición de nuevos candidatos independientes ajenos a esta crisis moral. Dentro de este contexto, la renuncia de Kenji Fujimori a Fuerza Popular y otras que seguramente se realizarán en diversas tiendas políticas, buscan aprovechar los espacios políticos que se irán abriendo conforme se vaya profundizando la crisis.

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Lo que hay que considerar es que la estrategia “soy su hermano, pero no sé nada”, de alta recordación en nuestro país, no es muy útil para declarase defensor de la moral. En el caso de Kenji corre el riesgo de pasar a integrar, el triste grupo de políticos que, siendo jefes de campaña, integrantes del CEN partidario, regidores o funcionarios de alta confianza, nunca se dieron cuenta del dinero sucio recibido o simplemente no quisieron darse cuenta.

Para enfrentar esta crisis, desde el plano institucional, proponemos que se otorgue facultades a las entidades que conforman el sistema electoral peruano para adoptar las siguientes acciones administrativas, independientes a los procesos judiciales en marcha:

  1. Iniciar los procesos administrativos sancionadores en contra de los partidos políticos, que conformando una alianza o de forma individual, recibieron aportes de campaña ilícitos. La sanción a imponer debería ser la exclusión de dichos partidos del padrón electoral.
  2. La exclusión de los partidos políticos sancionados del padrón electoral por caso de la obtención de fondos de campaña ilícitos, debería implicar la anulación de los despachos otorgados a los funcionarios electos en dicho proceso electoral (presidente, vicepresidentes, congresistas).
  3. Obligar que los partidos políticos transparenten sus campañas electorales, a través de la contratación de una gerencia de campaña externa, que gestione y administre los recursos de la campaña y que rinda cuenta de ellos.

Lo que debemos evitar es que esta crisis se extienda en el tiempo. Para ello, son los mismos partidos políticos cuestionados quienes tienen que tomar la decisión de aprobar estas normas. Esperemos que reaccionen y reflexionen, que tal vez, esta sea la última oportunidad que tengan de hacer algo bueno por el país.

¡Todos se lo agradeceríamos!

 

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