Nada por aquí. Nada por allá. En el mundo de la magia, el concepto misdirection está relacionado con la técnica que permite hacer surgir el interés del público sobre un objeto o persona fuera del truco en cuestión, durante esos momentos en los cuales el manejo secreto se hace, haciendo posible la ejecución de éste de manera indetectable. Con dicha técnica se utiliza la distracción de la atención fuera del artista para hacer posible la secreta ejecución de un truco o efecto. Se dice en los pasillos de Hogwarts, que conseguir controlar la atención – intelectual y emocional – del público, eleva a la ilusión como verdadera magia. En definitiva, misdirection, es el arte de desviar la atención.

Por favor, elija una carta de la baraja. ¿En la comunicación política, existe la misdirection? Claro que sí. Tanto en la magia como en la política, intentar que un público se interese con un tema diferente al que hoy es el que llama la atención es todo un desafío y aunque parezca una contradicción, en este tema, no existen fórmulas mágicas.

Ahora la ves. Ahora no la ves. En la magia no existe una forma de ejecutar la misdirection. Cada efecto o ilusión, tiene su gesticulación apropiada, su tiempo, su proceso. En la política pasa igual. No es solo tirar un tema distinto al que hoy es el que llama la atención. Es fundamental contar con información científica para saber qué mensaje, cuándo ejecutarlo, cómo y dónde. Además de estudiar en profundidad las leyes de la atención del ser humano: cómo prestan atención y/o mantienen interés; cómo se genera la dispersión; las distintas operaciones y estímulos intelectuales que influyen en cada caso.

Piense un número. El azar es otro elemento que hay que tener en cuenta y saber aprovecharlo. Muchas veces algo que no teníamos previsto puede ejecutar unamisdirection involuntaria. Allí es donde deberemos tener la capacidad – si nos conviene – de usarla y potenciarla.

Vea esta bolsa, no hay nada dentro. Es de suma importancia poner a disposición de la misdirection que vayamos a ejecutar toda nuestra estructura comunicacional: Sondeos; prensa; redes sociales; militancia; etc.

No se puede hacer más lentoCasos de misdirection en política son varios y permanentes. Justamente uno de los mayores objetivos de los comunicadores es lograr instalar la agenda que uno quiere en los medios y en la opinión pública. Harry Houdini insistía que, para distraer, primero debes interesar, atraer su curiosidad. Debe preocupar sus pensamientos; debe ser interesante y parecerle importante. Y ese es el verdadero desafío: investigar el tema que interesa y que nos permita instalarlo en la agenda pública ya sea para ser discutido de manera legítima o quizás para ser usado con el fin de desviar el foco de atención de temas que no nos importan o nos perjudican. Es importante no confundir misdirection con engaño. El mago no miente, dice la verdad. El comunicador no miente, trata de imponer -en la opinión pública- el tema que quiere o le conviene.

Abracadabra.

 

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