¿TIENE EL NUEVO GABINETE CAPACIDAD DE GOBERNAR?

Lo más importante no son los títulos académicos, sino contar con objetivos claros y capacidad de decisión. Por Luis Herrera Romero, analista político creador de la metodología de análisis MACPO.

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Foto: Andina

Desde que en 1975 se publicara el libro The crisis of democracy (Crozier, Huntin- tong & Watanuki); mucho se ha escrito sobre la inhabilidad de los gobiernos para atender las necesidades sociales; esto en razón, del crecimiento de sus estructuras organizacionales y el aumento de las expectativas de los grupos sociales; debate que en los últimos años se ha centrado en analizar “la competencia directiva” del gobierno, es decir, según Luis F. Aguilar[1] que “la capacidad de gobernar se muestra y valida en los resultados reales que producen las acciones que ejecuta el Gobierno”.

Y es justamente la capacidad de gobernar lo que se pone en discusión, con el nombramiento de cada nuevo gabinete: ¿Tienen el equipo adecuado?, ¿Están dispuestos a hacer reformas?, ¿Han definido las lineas de gestión que priorizarán?, ¿Cuál será la cartera de proyectos que priorizará?; preguntas todas válidas pero de dificil respuesta, si no se conoce el  plan de gobierno de turno.

Por eso, es relevante leer la entrevista del 17 de marzo último, realizada por el diario El Comercio al nuevo Primer Ministro Salvador del Solar, quien ante la pregunta ¿Cómo define esa etapa en pocos rasgos? (Refiriéndose a su antecesor Cesar Villanueva) señala: “No se trata de una estrategia postiza, es bastante orgánica. La situación era de inestabilidad, de precariedad. Nos ha consumido la discusión sobre la corrupción y ahora hay una sensación generalizada de que tenemos que pasar a algo más”.

La precariedad a la que se refiere el nuevo Primer Ministro no es otra que la gubernamental y social; no podría ser política, porque los últimos ocho meses fueron los mejores que cualquier Gobierno desea tener: Respaldo popular, triunfo en las urnas y una oposición desbaratada; por tanto, la precariedad se explica en lo poco exitosa que ha sido la gestión pública en el último año (últimos años realmente), para lograr resultados positivos, en temas como anemia, reconstrucción, prevención, salud, reforma del estado (que no es lo mismo que la reforma del poder judicial), situación que el Presidente de la República y su Primer Ministro entienden debe cambiar.

Y de hecho debe cambiar. Señalar que “hay una sensación generalizada de que tenemos que pasar a algo más”, es la forma discursiva de decir, que “la población exige resultados” y para ello, el nuevo gabinete tiene quince meses para lograrlo, porque a partir de julio del 2020, la mayoría de organizaciones políticas, sociales, empresariales, incluido el mismo gobierno, ingresaran al modo campaña electoral y no habrá capacidad de maniobra para implementar ningún tipo de cambios.

Por ello, referirse a capacidad de gestión del nuevo gabinete, no implica que cuenten con títulos académicos o experiencia real en gestión; al más alto nivel de gobierno son competencias deseables, pero no indispensables, lo importante es la capacidad de decisión junto a objetivos claros de gobierno; sino, así se cuente con los mejores gestores no se logrará ningún resultado real y seguiremos en la situación “precaria” que vive nuestra sociedad.

En ese sentido, a modo de propuesta, comparto algunos temas que el nuevo gabinete debiera asumir como objetivos de gestión.

  1. Sentar posición sobre el modelo económico que debe seguir el país en las próximas décadas.
  2. Simplificar el tamaño y estructura de la administración pública que responda a criterios de eficiencia en la ejecución de las funciones sectoriales.
  3. Aprobar la escala salarial unificada para la administración pública, creando una real carrera administrativa.
  4. Admitir el Plan Nacional de Infraestructura.
  5. Aprobar un nuevo código procesal penal que fortalezca la capacidad sancionadora del Estado.
  6. Aprobar un nuevo modelo de compras públicas mixto, basado en criterios de calidad – costo.
  7. Implementar la política nacional de competitividad y productividad nacional.
  8. Implementar acciones tecnológicas para la ampliación de la base tributaria a nivel nacional.
  9. Aprobar la doctrina nacional sobre defensa nacional, que incluya: Lucha contra el terrorismo, ciber terrorismo, narcotráfico, minería informal.

Estas son algunos de los ejes propuestos para fortalecer la gestión de gobierno; el riesgo del corto plazo es obvio, incremento del hastío social y el riesgo de la ingobernabilidad. No olvidemos que en las elecciones del 2021 se discutirá sobre el modelo de gestión a futuro, un error en la elección nos puede condenar a un destino terrible.


[1] Aguilar, Luis F., El aporte de la Política Pública y de la Nueva Gestión Pública a la gobernanza. Revista del CLAD Reforma y Democracia [en linea] 2007, (Octubre-Sin mes) : [Fecha de consulta: 17 de marzo de 2019] Disponible en:<http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=357533693001> ISSN 1315-2378

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